Analisis videojuego: Final Fantasy XIII





Los usuarios de Xbox 360 y PlayStation 3  estaban esperando, desde hace años, el momento en que levantarían sus brazos hacia el cielo para dar la bienvenida al primer Final Fantasy de la nueva generación de consolas. En el caso de los usuarios de Xbox 360, la bienvenida es mayor, puesto que se trata de la primera vez que una entrega de la serie aparece en la consola de Microsoft (dejando de lado el MMORPG Final Fantast XI, obviamente). El juego todavía no ha llegado a las tiendas (lo hará el martes 9 de marzo), pero gracias a Koch Media ya hemos tenido la ocasión de probarlo, saborearlo, y disfrutarlo, con lo que ahora os traemos nuestras impresiones, recién salidas del horno.

El juego ha llegado a Europa tras conseguir en Japón un éxito notable, tanto de crítica como de público, habiendo obtenido casi la puntuación perfecta en la revista Famitsu (un 39 sobre 40). Así mismo, cabe destacar que el título representa el emblema de la colección Fabula Nova Crystallis, en la que se englobarán distintas propuestas de Square Enix relacionadas con éste universo.


No es la primera vez que os hablamos de la historia de Final Fantasy XIII, así que vamos a centrarnos en contaros lo básico sin introducirnos demasiado en el argumento para no estropearle la historia a nadie. El juego nos sitúa en un mundo llamado Pulse donde existen los fal'Cie, seres mecánicos que cuentan con un enorme poder en su interior, equiparándose a dioses. Los fal'Cie tienen entre sus acciones habituales, marcar a personas como l'Cie. Ésta gente marcada no recibe el poder de los dioses para vivir con tranquilidad y disfrutar de una buena vida, sino que más bien se convierten en personas malditas. Porque cuando te marcan como l'Cie, consigues nuevos poderes, pero también pasas a tener un misterioso objetivo en la vida, diferente para cada persona. Si no cumples el objetivo en el tiempo previsto, el cual también desconoces, te convertirás en monstruo, pero si lo cumples, te transformarás en cristal. Hagas lo que hagas, si eres un marcado no parece que vayas a terminar tu vida de una forma muy agradable. Y como podíais imaginar, los protagonistas de Final Fantasy XIII, son algunas personas, marcadas. La heroína principal es Lightning, que se ha convertido en un l'Cie en su camino por rescatar a su hermana, que también se convirtió en una. En su camino se cruzará con otros personajes importantes a los que no tardaréis en coger cariño, y que conformarán un reparto de héroes realmente inolvidable.

JUGABILIDAD


Como toda buena entrega de la franquicia Final Fantasy, éste nuevo episodio nos sumerge en un apasionante RPG donde nos vamos a encontrar no sólo con una historia muy cuidada, sino también con un sistema de combate a la altura de las circunstancias. Square Enix  ha demostrado con ésta entrega que sabe evolucionar de manera constante y que todavía tiene la chispa de antaño para sorprender al público con nuevos sistemas y características. La idea era, en base, convertir la experiencia de Final Fantasy en algo más que exploración + exploración + combates aleatorios para subir de nivel una y otra vez de forma continuada. Con el objetivo de salir de éstas limitaciones los desarrolladores le han dado un giro completo al sistema de combate, a la exploración y al desarrollo en general del producto.


Respecto al combate, éste se basa en el ya conocido sistema de batalla en tiempo continuo, que permite combatir dando órdenes al personaje, pero en tiempo real. No hay tantos límites como en el pasado, e incluso podemos crear estrategias de ataque basándonos en una mecánica por turnos que al mismo tiempo recoge lo más importante de los enfrentamientos activos de otros RPGs. En éste sistema destacan las formaciones, que nos permitirán configurar las acciones de nuestros tres personajes bajo distintos parámetros y estilos. Las formaciones nos permiten dar roles a los personajes, como defensor, atacante, o castigador, cada una especializada en realizar un tipo de movimientos. Las formaciones las podemos crear desde el menú de acción fuera del combate, y cambiar a nuestros personajes entre una y otra en vivo de forma bastante cómoda. El secreto de las formaciones estará en que variará mucho la experiencia de juego dependiendo de cuál tengamos seleccionada en cada momento. Quizá un enemigo nos resulte imposible derrotarlo si tenemos una formación de tres castigadores, pero resulte pan comido si combinamos un defensor, un curador, y un castigador. Realizar pruebas, conocer las formaciones y saber cuál es la más adecuada en cada momento es una de las bases de Final Fantasy XIII.

Las invocaciones también han cambiado respecto a otras entregas. Ya podéis olvidar lo de invocar a una criatura, ver una escena de 2 minutos de duración y luego quitarle al enemigo una buena cantidad de vida. Ahora las invocaciones también traen alguna secuencia espectacular, pero realizan su trabajo de una forma distinta, ya que se quedan en el escenario con nosotros. Esto termina siendo todavía más impresionante que si viéramos un vídeo, puesto que es el motor del juego el que se encarga de todo de forma permanente. Además, podremos llamar a las invocaciones de forma estratégica.


El juego cuenta con otras muchas características notables. A destacar la ausencia de experiencia para los personajes, con lo que nos ahorraremos pasarnos horas y horas haciendo combates inútiles para intentar superar a nuestros enemigos. Lo que sí subirá de nivel y podremos mejorar será el armamento, así como las cualidades de los personajes, en las que nos gastaremos puntos conseguidos a lo largo del juego para modificar sus perfiles. Esto lo haremos desde el cristalarium, un sistema que recuerda al de las esferas de Final Fantasy X, y que nos dará acceso a sustanciosas mejoras y añadidos para nuestro equipo de personajes. El cristalarium va aumentando en cuanto a opciones y características a lo largo del juego de forma progresiva, por lo que resulta un añadido muy interesante.

La exploración, por su parte, se lleva a cabo de forma intuitiva y con mucha libertad. Si bien al inicio del juego nos encontraremos en escenarios bastante lineales, una vez lleguemos al punto de inflexión de la historia, un enorme mundo se plantará delante de nuestras caras para que hagamos lo que queramos y vayamos donde deseemos. En éste momento entrarán en escena las misiones secundarias, siempre disponibles montones de ellas, con las que la duración del título aumentará de forma importante.

GRÁFICOS


Square Enix pone en práctica con Final Fantasy XIII el motor gráfico The Crystal Tools, con el que quiere sorprender al  público de todo el mundo. Y hay que reconocer que lo consigue, y con creces. Porque éste episodio de Final Fantasy hace honor a la franquicia, ofreciéndonos unos gráficos soberbios, unos vídeos que quitan el hipo, y una fluidez de juego espectacular. Si tenéis la consola configurada con un buen cable de alta definición vais a encontraros con un auténtico lujo de detalles, en el que la ambientación brilla de manera muy especial.

Los combates tienden a ser espectaculares, destacando el dinamismo de los enfrentamientos gracias al cambio de formaciones, y la realista recreación de movimientos de los personajes. Cuando luchemos contra criaturas de enorme tamaño y veáis que la fluidez no se reduce, podréis apreciar el gran trabajo realizado por los desarrolladores. Por no mencionar la presencia de las invocaciones, que se mantiene en la línea a la que nos tiene acostumbrados de otros títulos de la franquicia.

MÚSICA & SONIDO



Masashi Hamauzu
, que anteriormente trabajó en Final Fantasy X y Dirge of Cerberus: Final Fantasy VII, ha sido el responsable de componer la banda sonora de éste nuevo juego. Nos ofrece una serie de canciones muy cuidadas, con gran estilo y un gusto por las melodías épicas que encaja perfectamente con el desarrollo de todas las escenas. La banda sonora tiene ese auténtico toque Final Fantasy que tanto gusta y que permite disfrutar de sus canciones en cualquier momento, estemos jugando al juego o no. Para el tema principal se ha contado con la participación en Occidente de Leona Lewis, que con su talento ocupa el papel que en la versión japonesa realizó, de forma muy exitosa, Sayuri Sugawara. Todo esto nos hace superar el mal trago de no escuchar el magistral toque de Nobuo Uematsu (compositor habitual de la serie), quien ya está trabajando en la banda sonora de Final Fantasy XIV. El doblaje en inglés nos permite escuchar las voces de Ali Hillis como Lightning, Vincent Martella en el papel de Hope, y entre otros, Troy Baker como Snow. Realizan un trabajo adecuado, pero habrá quienes prefieran, como suele ser costumbre, el audio original en su versión japonesa. Sobre los efectos, son tan espectaculares como en otros episodios de la saga, y se desmarcan incorporando nuevas tonadillas y sonidos originales.

CONCLUSIÓN


No vamos a profundizar sobre las diferencias entre una y otra versión del juego, puesto que son mínimas. En PlayStation 3 tenéis tecnología Blu-ray y no tendréis que cambiar de disco como en Xbox 360 (que lógicamente sigue con DVDs), pero al margen de esto, nada remarcable. Teniendo en cuenta que se había dicho mucho sobre si la edición de Xbox 360 sería peor en lo técnico, nos podemos alegrar y quedamos muy satisfechos, porque cambiar el disco a mitad de juego tampoco resulta un gran problema. Cambiando de tema, y como ya os debe haber quedado claro a lo largo del análisis, Final Fantasy XIII es un juego muy recomendable que ningún aficionado a los RPG debería perderse. Si estás buscando una buena historia de rol, con una jugabilidad que renueva el estilo de los Final Fantasy, y un juego que te dure horas, no te vas a equivocar con éste lanzamiento.

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